Desalar bacalao

Hoy os contamos como desalar bacalao paso a paso y así si no tendremos ninguna duda si necesitamos desalar algún trozo de bacalao salado para utilizarlo en alguna receta. El resultado de un buen plato de bacalao depende en gran medida del proceso de desalado. Vamos a a dar aquí algunos consejos para desalar bien el bacalao y algunos trucos para que os quede siempre perfecto.

Este proceso, denominado, desalado, es crítico para que el bacalao quede en su punto: jugoso, no muy salado, pero tampoco soso. La pregunta es… ¿cuántas veces habrás comido un mal bacalao? ¿o una receta saladísima porque el desalado no estaba bien hecho? Si has respondido “nunca”, lo más probable es que sea porque siempre compras el bacalao desalado. Desde luego, es mucho más cómodo, pero cuando hayas hecho tú mismo el desalado, y hayas visto lo sencillo que es, el dinero que ahorras, y lo rico y jugoso que está… seguro que lo haces siempre en casa. Estas son las claves para desalar bacalao.

A remojo en agua fresca

El método ideal para desalarlo es sumergir el pescado en una cacerola o bol con abundante agua fría. Calcula tres partes de agua por una de bacalao. Coloca la piel hacia arriba, ya que esto facilitará el proceso de desalarlo.

El tiempo

El tiempo de desalado cambiará en función el grosor de la pieza de bacalao salado que quieras desalar. Un bacalao desmigado o laminado no necesitará más que 4 horas sumergido en agua. Los lomos de pescado más gruesos… podrían requerir hasta tres días, es decir, hasta 72 horas en agua. Aunque lo normal es que permanezca en remojo entre 24 y 48 horas.

Cambia el agua

Independientemente del tiempo que requiera estar a remojo… deberás cambiar el agua varias veces. Calcula que deberás cambiar el agua al menos cuatro veces… más o menos cada 8 horas. Además, si el lomo de bacalao o la pieza salada tiene una capa de sal muy gruesa, lo que es frecuente… debes retirar esta capa antes de sumergir el pescado en agua. Retira esta capa con un paño húmedo o bien directamente en el grifo con agua fresca, pero con cuidado de que el chorro no sea muy fuerte, porque podría dañar al pescado.

En la nevera

Durante todo este proceso de desalado, el bol con el bacalao a remojo debe estar tapado dentro de la nevera. Así evitarás una posible descomposición, que fermente, el crecimiento de bacterias o que, en definitiva, el calor dañe el pescado. Eso sí, saca el pescado de la nevera un buen rato antes de prepararlo para que, en el momento de cocinarlo, esté a temperatura ambiente. ¡Estará más esponjoso!

Elige bien

El bacalao debe ser blanco. A la hora de comprarlo, elige las piezas más blancas. No obstante, un truco para potenciar su blancura y jugosidad es ponerlo un par de horas –las últimas de todo el proceso- remojado en leche. No le dará sabor, pero sí blancura y jugosidad.

¿Cómo se si está ya?

Un truco para averiguar si el proceso de desalado va bien o si aún son necesarios más cambios de agua, es ir probando el agua en el que está sumergido el pescado y comprobar el nivel de sal. Cuando apenas notes que el agua está salada… ¡el bacalao está listo!.

OTRA FORMA
Si compras el bacalao sin desalar mira de comprar todos los trozos del mismo tamaño, sino tendrás que controlar cada pieza por separado a la hora de evaluar si esta desalado o no.
Introduzco los trozos de bacalao en agua fría y con la piel hacia arriba, que tu la veas. De agua 3 ó 4 veces el peso del bacalao. Que sobresalga por encima bastante, bien cubiertos los trozos.
Lo introduzco en la nevera y cada 8 horas le cambio el agua. De 36 a 48 horas depende del grosor es lo que suele tardar, pero a partir de las 24 horas ir comprobándolo.
Para saber si está introduzco un cuchillo en el centro de la pieza y pruebo un poquito., con cuidado. Una vez esta desalado lo dejo secar sobre un paño y luego ya lo puedo usar.
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