Cocinar la carne

Todos sabemos lo desagradable que resulta comer una carne mal cocinada, dura o seca. Aunque pueda parecer que hacer un filete a la parrilla, cocer carne en un guiso o hacer una pechuga a la plancha es una tarea sencilla, existe gente que no lo tiene tan claro. Y también otros que creen que lo tienen claro, pero podrían tenerlo aún mejor. Para todos ellos, hoy vamos a dar una serie de consejos generales para que las carnes que salgan de nuestra cocina queden exquisitas. Vamos a ello.

¿Sabemos cocinar bien la carne?

En España la carne es de los productos más consumidos, según los últimos datos estadísticos sobre alimentación, consumimos por persona al año 51Kg. Pero, ¿Sabemos realmente cocinar este alimento bien?

– La carne hay que cocinarla tras haber pasado un tiempo fuera de la nevera.
Si la carne está a temperatura ambiente, su cocción será de una forma más homogénea ya que si lo consumimos según lo sacamos del frigorífico, será más complicado lograr que nos quede como debería y hay que usar más fuego.
 
– La plancha siempre debe estar a una temperatura muy caliente.
Para evitar que la carne pierda sus jugos y se ponga dura, se recomienda que si la queremos “marcar” la carne, se tenga que hacer con la plancha muy caliente.
 
– Es obligado salpimentar la carne
Cada cocinero le da su toque personal pero en lo que todos coinciden es que hay siempre que salpimentar la carne por los dos lados. Se aportan matices interesantes a la carne con este simple gesto.
 
– Estar atento para que no se pase la carne en la parrilla
Cuando la carne se hace en fuego a la parrilla nunca debemos dejar que se calcine. Hay que estar pendiente que la carne alcance su característico tono de parrilla y luego dejar que se termine de hacer lentamente en su interior con el calor.
 
– Jamás hay que estar pinchando el filete.
Si una vez puesta al fuego pinchamos el filete o hacemos cortes para saber su estado de cocción, lo que conseguimos es que los jugos que le dan el sabor se pierden.
 
– No darle vueltas a la carne en el fuego.
Poner la carne hasta que esté hecha en el punto que deseemos, darle la vuelta casi al final y sacarlo en el momento justo casi para servir. Si le damos vueltas y vueltas a la carne hasta que creamos que está hecha lo que hacemos es perder el efecto de “caramelización” de la carne y este suele ser un error muy común.
 
– No estar aplastando la carne en el fuego.
Una vez que ponemos la carne en el fuego lo mejor es dejarla quieta y tocarla para darle la vuelta antes de retirarlo. Un error muy habitual es no estar quietos y al cocinarla la solemos manipular, pinchar, aplastar, la carne así perderá sus propios jugos y se secará.
 
– Darle reposo a la carne.
Tras sacarla del fuego es muy recomendable dejarla reposar unos minutos (5-8 min) según su peso. Con esta acción logramos que tenga mayor sabor ya que los jugos se asienten y vuelvan al centro de la carne una vez hecha.
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